La palabra twerk aparece constantemente en discotecas, bailes…Tenemos reinas del twerk, princesas del twerk. Todo el mundo habla, baila, o quiere bailar Twerk.

Marin Team son las barcelonesas que han sido campeonas de Twerk en grupo de España tanto en el Campeonato Nacional de Gandía, como en el Twerk it out Contest de Madrid. Dos Marinas, Dos amigas y dos compañeras de clase que se lanzaron al escenario de Gandía en noviembre para retarse y probar su suerte en el concurso.

Ellas tienen una visión bastante particular de lo que es este estilo de baile, contraria  de lo que muchas personas pueden pensar. Dos mujeres que tienen un discurso muy poderoso. Un discurso que es tan potente como su talento. Dos mujeres que son un ejemplo de ”girl power”.

El twerk potencia la feminidad de la mujer, conecta con su feminidad de manera profunda. Señala la idea de una mujer sin complejos. Es muy importante el beneficio psicológico que aporta ya que ayuda a aumentar y fortalecer la autoestima de las chicas.

Esta visión se contrapone totalmente a lo que muchas personas piensan, que es un baile que degrada y cosifica a la mujer. Entramos en un debate entre dos posturas del feminismo que discuten un mismo tema.  Marin Team defienden que mover el culo cuando bailas no invita a nadie a propasarse. Las dos inciden que en occidente aún está mal visto que una chica baile twerk o dancehall.

Aquí es donde ocurre esto. En el Caribe se ve algo más naturalizado, lleva más tiempo y forma parte de la cultura. Aquí se juzga mucho todo. Como el hecho de que no puedes ser feminista si bailas twerk

Se estigmatiza a un género de música,a una vestimenta, a un baile en general como supuestamente algo vulgar pero, ¿dónde queda la libertad del cuerpo femenino sin que nadie este molestando?

Chicas como el grupo Marin Team potencian este mensaje, ellas creen en el derecho de la mujer a ser libre, y no ser objetos o mercancías en ninguno de los sentidos posibles. Bailar o hacer lo que una quiere por su propia libertad y solo por una misma, por nadie más.

 

Nora Muixí e Irene Serrano